Los cuatro conceptos básicos

Antes de hablar de cloud, necesitas entender cuatro cosas. Solo cuatro. Y son más sencillas de lo que parecen:

Servidor: es un ordenador. Nada más. Un ordenador potente, eso sí, que está encendido las 24 horas del día, los 365 días del año. Su único trabajo es servir tu aplicación (tu ERP, tu correo, tu web) a quien la necesite. Es como un camarero que nunca descansa: siempre está listo para atender peticiones.

Centro de datos: es un edificio lleno de servidores. Imagina un almacén industrial, pero en vez de estanterías con cajas, tiene estanterías con ordenadores. Tiene aire acondicionado industrial, generadores eléctricos por si se va la luz, y vigilancia 24 horas. Es como un hotel de cinco estrellas, pero para ordenadores.

Internet: es la carretera que conecta tu navegador con el servidor. Cuando abres Chrome y escribes la dirección de tu ERP, esa petición viaja por internet hasta el servidor. Es como la autopista entre tu casa y tu oficina: no la ves, pero sin ella no llegas.

Navegador: es la ventana desde la que accedes a todo. Chrome, Firefox, Edge, Safari... Da igual cuál uses. Es tu puerta de entrada al ERP. Tú no necesitas saber cómo funciona el edificio por dentro; solo necesitas que la puerta se abra cuando llegas.

Tres formas de alojar tu software

Ahora que sabes qué es un servidor, la pregunta clave es: ¿dónde pones ese servidor? Hay tres opciones, y la mejor forma de entenderlas es con una analogía que todos conocemos: el alojamiento.

SaaS (Software como Servicio) - El piso amueblado de alquiler

Es lo que ofrece, por ejemplo, Odoo.com directamente. Tú pagas una cuota mensual por usuario y entras a usar el sistema. No te preocupas de nada técnico: ni del servidor, ni de las actualizaciones, ni de las copias de seguridad. Todo está hecho.

¿Suena perfecto, verdad? Lo es, hasta que quieres "reformar el piso". ¿Quieres instalar un módulo especial? No puedes. ¿Quieres conectar tu ERP con otro sistema? Depende. ¿Quieres irte y llevarte tus datos? Complicado. Es como un piso amueblado: entras y vives, pero no puedes tirar tabiques. Y si el casero sube el alquiler, tienes pocas opciones.

On-Premise (Tu propio servidor) - La casa en propiedad

Aquí el servidor es tuyo. Puede estar físicamente en tu oficina o en un centro de datos que tú contratas. Tú decides qué software instalar, cómo configurarlo, cuándo actualizarlo. Total libertad.

Pero como con una casa en propiedad: si se rompe la caldera, tú la arreglas. Necesitas alguien que sepa mantener el servidor, o contratar a alguien que lo haga por ti. La gran ventaja: tus datos son tuyos, completamente. Y si quieres mudarte a otro proveedor, empaquetas tus cosas y te vas.

Híbrido - Casa propia con garaje alquilado

Esta es la opción que usamos nosotros, y la que recomendamos para la mayoría de PYMEs. Tienes un servidor local en tu oficina (la casa) para desarrollo, pruebas y datos sensibles. Y tienes otro servidor en un centro de datos (el garaje alquilado) para lo que necesita estar accesible desde cualquier sitio: tu ERP de producción, tu web, el acceso de tus clientes.

Lo mejor de ambos mundos: control total donde importa, acceso global donde se necesita. Y si uno de los dos tiene un problema, el otro sigue funcionando.

Ventajas e inconvenientes para tu PYME

Modelo Ventajas Inconvenientes Ideal para...
SaaS Cero mantenimiento, empiezas en minutos Sin flexibilidad, dependencia total del proveedor, costes crecientes Negocios muy pequeños que necesitan algo rápido y sin complicaciones
On-Premise Control total, libertad absoluta, datos 100% tuyos Necesitas alguien técnico, tú asumes la responsabilidad Empresas con datos sensibles o necesidades técnicas específicas
Híbrido Equilibrio entre control y accesibilidad, redundancia Algo más complejo de gestionar La mayoría de PYMEs que quieren crecer con solidez

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